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Galerias Músicos - Santiago Cumplido

Santiago Cumplido

Contratenor

Pista 1:
Pista 2:

Desde muy pequeño, mi Madre me metió a una escuelita de música para niños. Ahí aprendí junto con colores y formas notas y sonidos. Durante toda mi niñez mis padres me metieron a clases de canto, piano y teoría musical y a los 6 años me compraron mi primer batería de hojalata. Sorprendidos de cómo la use me compraron otra y así comencé a hacer lo que se me antojara. Esa satisfacción tubo su culminación cuando después de 6 meses me encontraba llegando a México entre muchos músicos y cantantes adultos para ir a hacer un sound check en la Sala Netzahualcoyotl…. Esa misma noche cante un par de arias de la opera ante mas de 1.000 personas junto a Carlos Prieto y descubrí nuevas sensaciones… la armonía del canto.

Después de ese punto fui invitado a operas y proyectos vocales uno tras otro y sin darme cuenta en 2 años ya había cantado en los teatros mas importantes del país. La gente me comenzaba a llamar " cantante" y yo, claro, hasta la fecha, lo negaba ¿Que te pasa? ¡Yo soy músico!. Pero poco a poco los síntomas de cantante se apoderaban de mi… bufandas, vasos de agua, tesitos… gallos, preocupaciones con airecitos frescos. No podía evitarlo era como una transformación de humano a vampiro! Me comenzaron a convencer de que me debía ir a Europa así que después de un largo año de ahorros y conciertos de beneficencia logre irme a Londres donde comenzó la verdadera vida de cantante…

Aprendí la introducción a la paranoia y la duda, la introducción a lo que es en verdad el estilo, los idiomas y las sutilezas del estilo, la introducción a la lucha de auto superación, de laboratorios personales, de guerras invisibles. Comenzó ahí un largo proceso del cual aun sigo siendo un personaje; de aprender y des-aprender y darte cuenta de lo que en realidad haces al cantar hasta poder hacerlo con la misma naturalidad pero ahora con un trasfondo de experiencias, ilusiones, desilusiones, técnicas, teorías…

Tuve la gran suerte de que mucha gente a mi alrededor creyó en mi y me ayudo profundamente. Con la mente en claro de que es lo que necesitaba, la vida me ayudo inmensamente a través de ángeles musicales constantemente. Así que llegue a Londres y las sorpresas comenzaron.

La dificultad de ser un contratenor en el mundo podría decir que siendo el fenómeno tan peculiar de por si, este momento en el mundo es muy interesante para un contratenor: por una parte hay aun muy pocos y hay terrenos, países, teatros, escuelas que explorar y por otra parte los pocos que hay lidian con exigencias enormes. Ser contratenor es un reto interno que cuando esos pocos lo logran son para entonces grandes seres. Ser contratenor es un reto dentro de esta sociedad que día a día gusta de artes más comerciales y artistas "producto". Ser contratenor es un gran reto porque es especializarse en una voz muy frágil que solo hace uso de los contornos de las cuerdas vocales y que luce su esplendor proporcionalmente a la capacidad de sutileza y limpieza del acompañamiento por eso en este mundo tan moderno, dinámico y futurista ser una persona que se dedica a cantar música que se escribió hace varios siglos con una voz un tanto femenina o andrógena en un estilo de trascendente sutileza, es mera poesía.

Tengo varias caras como interprete de la música antigua y cada una de ellas me apasiona intensamente. Por una parte cantar Bach y música de Oratorio tiene un placer intelectual y de trascendencia musical que es irresistible. Por otra parte lo místico de cantar una pieza de Ciconia con un violín medieval haciendo cuartas paralelas en idiomas lejanos es envolvente. Cantar en un ensamble vocal música de palestrina o un Motete de Gesualdo son placeres muy elevados, placeres que no se perciben en el mundo de afuera.

Ahora, cuando se trata de poder, de destreza, de virtud, de pasión y de Drama la música Barroca italiana, cantatas y operas es un repertorio exquisito. Ahí los "Early music Freaks" nos damos nuestra escapada al bel canto, ahí nos permitimos ese sabroso portamento y lucidora cadencia. Ahí podemos ser divos por un rato y disfrutar del lado oscuro. Debo confesar que la música francesa, a pesar de cuanto me gusta escucharla, no es mi pasión como interprete (a menos que sea Ravel o Faure, pero esa es otra cosa! Esos son los secretos de un contratenor).

www.santiago-cumplido.com

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